Optimizar tu galería demasiado es malo

Cuando un fotógrafo se plantea exponer su trabajo de cara al mundo mediante una galería fotográfica personal, lo primero en lo que piensa es en que las imágenes se vean con la mejor calidad posible. Pero pronto choca con el muro de la velocidad de navegación de los visitantes.


A pesar de las velocidades tan altas que podemos tener hoy en día con las conexiones de banda ancha, con la fibra óptica extendiéndose rápidamente y con navegación 4G y pronto 5G en dispositivos móviles, lo cierto es que no es oro todo lo que reluce; ni las conexiones de banda ancha son tan perfectas, ni las wifis tan rápidas como el cable ethernet de toda la vida (sí, aunque tengas 300 Mb/s), ni el 4G llega a todos lados. Ya no te cuento la cantidad de interferencias y saturación que impiden una buena conexión a internet estés donde estés.

web lenta

De este modo, el fotógrafo se plantea llegar a un compromiso entre tamaño y calidad de imagen mostrada y velocidad de carga de la página en el dispositivo del visitante. Hay muchos sitios con un ancho de banda muy bueno (sobre todo si pagas bien por él) y cantidad de sistemas de optimización para que tu web sea rápida, pero llegados a este punto hay que tener en cuenta un par de cosas.
Si bien es cierto que muchos hostings compartidos, que son los más económicos y con la calidad/precio/prestaciones más acorde al fotógrafo aficionado o profesional modesto, ofrecen sistemas de caché de varios tipos y optimizaciones en línea de código e imágenes, no es lo más adecuado para los propósitos de un sitio en el que debe primar la calidad de imagen.
A tener en cuenta: si contratas un hosting y te ofrecen optimizar tu sitio para que cargue rápido y no tienes ni idea de qué ajustes establecer, pide al soporte técnico que deshabiliten la optimización y compresión de imágenes en línea. Está bien que optimicen y compriman el código en la medida de lo posible. También que carguen en caché las imágenes, pero nunca NUNCA debe tocarse la imagen que hayas subido al servidor. Debes ser tú, como buen fotógrafo el que se encargue de subir la imagen ya lista para el visionado final. Y debes ser tú, por lo tanto, el que debe escoger el nivel de calidad y compresión que debe tener el JPG que verán tus visitantes. En ello va tu reputación como fotógrafo. Aconsejo tener en cuenta sitios como Cloudflare, que se encargan de servir contenido, sobre todo multimedia, en paralelo con tu hosting, para distribuir la carga entre dos o más servidores. De este modo tu web cargará a la velocidad del rayo y de paso no consumirás mucho ancho de banda en tu hosting. Esto te permitirá contratar un plan económico y destinar parte del presupuesto a Cloudflare.

Hay cientos de formas de optimizar imágenes y miles de sitios que te ayudarán a encontrar la forma de hacerlo que mejor se adapte a ti, pero después de mucho probar y experimentar, yo me he quedado con un método que me ha servido y que llevo años usando. Simple, práctico y cómodo a la vez, será difícil que lo cambie por otro a no ser que mejore mucho los resultados. Te lo explico:

 Siempre exporta la imagen terminada al tamaño final de visionado y con una resolución de 72 ó 96 ppp. No exportes palabras clave u otros metadatos a no ser que sea imprescindible, pues esto aumenta el tamaño del archivo. Un archivo que tenga en torno a 500 Kb tiene una calidad bastante aceptable a un tamaño de 1280 px de lado mayor.
 Antes de cargarla en la web, optimízala con ImageOptim; es un compresor sin pérdida para Mac. Suena raro, pero te aseguro que no perjudica la calidad de imagen. No es mucho lo que se gana la mayoría de las veces, pero cuando tienes muchas imágenes verás que el resultado merece la pena. Si no tienes Mac, usa su servicio web de optimización en línea.

ImageOptim-app

 Si tienes que subir varias versiones de varios tamaños de la misma imagen, carga tantas como sea necesario. Nunca edites con el editor incorporado en el programa que uses para publicar tu galería. Siempre tienen editores con pérdida.

Eso es todo. Verás que con un poco de método y disciplina tendrás una web rápida.

Otra cosa que debes evitar si quieres que las imágenes de tu web (o la de otros) se vean con una pésima calidad de imagen es no usar la característica de caché de los servidores de los navegadores. Opera lo incorpora de forma que lo puedes activar o desactivar. Ignoro si los demás lo harán en el futuro, pero he comprobado que arruina las galerías fotográficas. Este sistema carga la página que visitas en una caché local de los servidores del desarrollador del navegador y te entrega una versión comprimida y “optimizada”, de forma que la navegación es rápida y fluida… a costa de ver unas imágenes pixeladas.
Os recomiendo hacer uso de esta carácterística con webs  que no sean de fotografía (compra online, noticias, información técnica, estudio, etc…) y desactivarla cuando vayáis a ver alguna galería fotográfica.

Como ejemplo os pongo dos de mis imágenes con el “turbo” de Opera conectado y desconectado. Es evidente el pixelado de la primera imagen y la falta de textura en las nubes en la segunda cuando el modo turbo está activado.
Vosotros decidís.


Opera turbo ON

Opera turbo ON

Turbo ON - Clic para ampliar

Turbo ON – Clic para ampliar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Turbo OFF

Turbo OFF

 

Turbo OFF - Clic para ampliar

Turbo OFF – Clic para ampliar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Turbo ON - Clic para ampliar

Turbo ON – Clic para ampliar

Turbo OFF - Clic para ampliar

Turbo OFF – Clic para ampliar